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| odio los días que has estado dentro de mi sin pensar y cada vez que siento algo nuevo quisiera paralizar mis ojos, en este momento me acercaré a mi estante de los perfumes para recordar una vez más aquella noche..., y ahora es tarde para detenerme, necesito desenroscar todos y cada uno de esos pequeños recipientes guardados y lo odio pero a veces vivo feliz entre la desconfianza del día a día, y volviendo a creer en alguien lanzaré mis sueños por aquí, corrígeme si me equivoco...
"estaría tan lejos de ti que ya no recuerdo el momento en que te dije por última vez que el cielo se estaba abriendo, y se abre bajo tus pies, y quiero que vengas conmigo a cualquier otra parte"
Dorian - A Cualquier Otra Parte
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hablemos de ruina y espina, hablemos de polvo y herida, de mi miedo a las alturas..., lo que quieras pero hablemos, de todo menos del tiempo que se escurre entre los dedos
hablemos para no oírnos, bebamos para no vernos, y hablando pasan los días que nos quedan para irnos..., yo al bucle de tu olvido, tú al redil de mis instintos
maldita dulzura la tuya maldita dulzura la tuya maldita dulzura la tuya
me hablas de ruina y espina, me clavas el polvo en la herida, me culpas de las alturas que ves desde tus zapatos
no quieres hablar del tiempo aunque esté de nuestro lado..., y hablas para no oírme, y bebes para no verme, yo callo y río y bebo, no doy tregua ni consuelo, no es por maldad, lo juro..., es que he de vivir del juego
maldita dulzura la mía maldita dulzura la mía maldita dulzura la mía
maldita dulzura la nuestra
V.M.
(de un miércoles, perdona...!?!?)
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se peinaba a lo garçon la viajera que quiso enseñarme a besar en la gare d’Austerlitz
primavera de un amor amarillo y frugal como el sol del veranillo de San Martín
hay quien dice que fui yo el primero en olvidar cuando en un si bemol de Jacques Brel conocí a mademoiselle Amsterdam
en la fatua Nueva York da más sombra que los limoneros la estatua de la libertad
pero en desolation row las sirenas de los petroleros no dejan reír ni volar
y en el coro de Babel desafina un español, no hay más ley que la ley del tesoro en las minas del Rey Salomón
y desafiando el oleaje sin timón ni timonel, por mis sueños va, ligero de equipaje, sobre un cascarón de nuez, mi corazón de viaje, luciendo los tatuajes de un pasado bucanero, de un velero al abordaje, de un no te quiero querer
y cómo huir cuando no quedan islas para naufragar al país donde los sabios se retiran del agravio de buscar labios que sacan de quicio, mentiras que ganan juicios tan sumarios que envilecen el cristal de los acuarios de los peces de ciudad
que mordieron el anzuelo..., que bucean a ras del suelo, que no merecen nadar
el Dorado era un champú, la virtud unos brazos en cruz, el pecado una página web
en Comala comprendí que al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver
cuando en vuelo regular pisé el cielo de Madrid me esperaba una recién casada que no se acordaba de mi
y desafiando el oleaje sin timón ni timonel, por mis venas va, ligero de equipaje, sobre un cascarón de nuez, mi corazón de viaje, luciendo los tatuajes de un pasado bucanero, de un velero al abordaje, de un liguero de mujer
y cómo huir cuando no quedan islas para naufragar al país donde los sabios se retiran del agravio de buscar labios que sacan de quicio, mentiras que ganan juicios tan sumarios que envilecen el cristal de los acuarios de los peces de ciudad
que perdieron las agallas..., en un banco de morralla, en una playa sin mar
J.S.
(The Man Who Just Crumbles And Burns)
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"¿a que no sabes dónde he vuelto hoy?,
donde solíamos gritar, diez años antes de este ahora sin edad, aún vive el monstruo y aún no hay paz"L.O.L.
(¿bonito...?, ya lo sabía, te lo dije, jajaja) (P.D.: no me metas en el saco, no soy como los demás, yo conseguí salir)
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| PeRDóN PoR MoLeSTaR PeRo aCaBo eN uN MoMeNTo
(sorpresas te da la vida..., malditas mis putas ganas, las que a veces me llevan y es que rascas un poco y uno encuentra barbaridades, y no, no estaba equivocado, habrá más para todos...)
y sabiendo de sobra que me rompí en pedazos ahora me arrancaré el corazón y con él daré de comer a cualquiera quizá pidiendo compasión, y quiero que hoy los cocodrilos lloren por aquel amante de la multitud, que todos sonrían y olviden, y que cayendo del cielo no me recuerde la bóveda de tu boca ni el ojo de tu aguja, ya que para mi será más fácil acercarme a ese cielo que volver a sentirme entero
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